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La Bioimpresión

Desde su aparición, las impresoras 3D han sido de gran ayuda a la medicina creando desde prótesis funcionales hasta huesos a la medida, pero los científicos quieren ir por más. El nuevo desafío de las impresoras 3D van por crear órganos humanos que se puedan imprimir en máquinas especiales y, a través de los cuales se terminaría no sólo con las grandes listas de espera para los trasplantes, sino que también con la mayoría de los casos de rechazo.
Uno de los usos más actuales e innovadores en impresión 3D, es un start-up llamado Modern Meadow, el cual una compañía tuvo la idea de crear carne cruda utilizando una bioimpresora en tercera dimensión. El material utilizado en este tipo de impresión está compuesto por células madre que son extraídas por medio de una biopsia. Dichas células son capaces de reproducirse fácilmente y una vez que se da este proceso, se colocan en un biocartucho, por lo tanto se utiliza bio-tinta en el proceso de impresión.


Uno de los primeros grupos de investigadores que se adentró en el maravilloso mundo de la impresión de órganos en 3D, fueron unos estudiantes de la Universidad de Connecticut, que realizaron un pequeño riñón artificial funcional. Aunque aún a día de hoy no se ha implantado su uso en los hospitales, el prototipo era capaz de filtrar las toxinas de la sangre, por lo que después de perfeccionar la técnica, podría solucionar la vida de aquellas personas que viven pendientes de las máquinas de diálisis y las listas de espera de trasplantes.
Si bien todavía no se ha logrado imprimir un corazón, riñón o hígado en 3D, si se logró crear una tráquea para trasplantarla a una niña, utilizando sus propias células madre.
La medicina está cada vez más cerca de crear órganos: la empresa Organovo de California, Estados Unidos, ya logró imprimir capas de un hígado, lo que demuestra que lograr imprimir el órgano completo no está lejos






Increiblemente posible

Otro gran hallazgo ha sido el llevado a cabo recientemente por investigadores de la Universidad de Northwestern, que han logrado desarrollar ovarios funcionales gracias a una impresora en 3D.  Para ello crearon el andamio a base de un biogel obtenido a partir del colágeno. Después, lo rellenaron con folículos ováricos, consiguieron ovarios sanos totalmente funcionales. De hecho, tras ser implantados en hembras de ratón, éstas pudieron ovular, quedarse embarazadas y dar a luz perfectamente.



Fuentes:

Comentarios

  1. Julio Verne se quedo corto con su visión de futuro. Quien lo iba a imaginar, ya hay empresas farmacéuticas que los usan , se abarata costos y tiempo. No necesitas gente que se preste a la experimentación de fármacos.

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